Exposición a compuestos de cloro:
Respiración Los vapores de lejía, ducharse con agua no filtrada o sumergirse en un jacuzzi someterán al cuerpo a niveles intolerantes de cloro u otras sustancias químicas tóxicas que se descomponen como resultado del calentamiento.
Esta exposición provoca dos cambios que afectan esta condición . El primer efecto es un trastorno de propiocepción de las neuronas motoras del SNC por el cual se altera el control muscular, lo que produce diferencias en los lados derecho e izquierdo o cambios en la función de los músculos antagonistas. Estos desequilibrios luego se trasladan a las articulaciones y los discos, provocando subluxaciones articulares o cizallamiento del disco, con la consiguiente presión y atrapamiento de los nervios.
El otro efecto nocivo del cloro y sus productos de descomposición química es que altera la estructura del colágeno, cambiando una estructura lineal a una estructura circular tipo red, como la tiña. La estructura adopta la forma de tejido cicatricial microscópico. Esto conduce a una restricción del movimiento, debido a la miofibrositis. Finalmente, la descomposición del colágeno tiene lugar en el cartílago y otros tejidos conectivos. Cuando se altera el mecanismo de soporte, se produce una falla estructural, la más común de las cuales es el dolor lumbar y la ciática.
Esta exposición se puede prevenir eliminando los compuestos de limpieza del hogar y la ropa que contienen cloro, cambiando los jacuzzis clorados por filtración de ozono, o al menos compuestos de bromo, y agregando un filtro a la ducha. "
Inhalación de vapores de lejía: tóxica y mortal
